¡A ver si algún candidato a la presidencia de Chile, se atreve a aprender de lo que informa Correa que ya es una realidad para el hermano Pueblo del Ecuador!
Dim lights

 

La determinación que tomó el Comité Central, no fue una decisión tomada por las bases comunistas a través de un plebiscito partidario. Esto me parece importante decirlo, pues una de las exigencias fundamentales del movimiento social es que si realmente queremos cambiar el modo de hacer política, esto debe hacerse con la participación activa del pueblo; es decir, desde la base. Por otro lado, los dirigentes comunistas siempre hablaron de que apoyarían un programa no personas ¿Qué motivó que ese discurso cambiara? ¿Qué se puede esperar de estos dirigentes en los años venideros? ¿Cambiará el modo de operar de los partidos políticos en el futuro, como exige el pueblo movilizado?

 

El Partido Comunista ha resuelto apoyar a Michelle Bachelet en las primarias opositoras. Parece lo más razonable, considerando que previamente había resuelto no gestar en esta ocasión una candidatura amplia de izquierda, como las que encabezaron con brillo Jorge Arrate y Tomás Hirsch en las elecciones anteriores. Sin duda, la decisión tiene muchos aspectos positivos, pero puede y debe complementarse levantando con fuerza el proyecto de la izquierda desde el movimiento social.

 

De no participar crítica e instrumentalmente en la contingencia electoral de 2013, sólo quedan tres alternativas para el anticapitalismo: lanzar una ofensiva político-militar del pueblo revolucionario; llamar a anular el voto como protesta antisistémica; o dejar hacer.
La primera no resiste análisis; la segunda probará, una vez más, que anular en Chile es ineficaz políticamente; que llamar a la abstención, oportunista; y dejar hacer, cómodo. No participar hoy significa la pérdida de oportunidades de acceso a la comunicación masiva desde los intereses del pueblo y a través de medios todavía ‘veraces’ para gruesas franjas sociales y donde los medios populares aún no llegan (más por falta de recursos y tecnología, y persecución política, que por sus probados talentos y creatividad).

 

[…] la idea de exagerar algo malo puede ayudar a legitimar su cambio; saltándose, sí, barreras éticas. Pero más importante parecen ser otras dos razones. Una, la obsesión de muchos líderes concertacionistas de querer exagerar los obstáculos objetivos que tenían para promover transformaciones del modelo neoliberal con el objeto de encubrir su total falta de voluntad para hacer dichos cambios [cuando lo pudieron hacer yNO lo hicieron].  Y otra, la necesidad –dada la notable pérdida de legitimidad del sistema político luego de las manifestaciones estudiantiles de 2011- de complementar la “lucha” contra el sistema binominal con un compromiso verbal más “izquierdista”, a favor de una Asamblea Constituyente.

 

La decisión tomada hoy por el PC ha sido antecedida por diversas opiniones que no siempre iban en la misma línea de lo que deseaba la comisión política del partido. Hace unos días el hijo de Gladys Marín, Álvaro Muñoz, señaló que votará por José Antonio Gómez. “Si soy coherente con lo planteado por el Partido Comunista, donde sostenemos que nuestro apoyo al programa es primero que al candidato mismo, debo mantener distancia de Michelle Bachelet, que presentaría su programa sólo después de las primarias. Además, no tengo una buena opinión de ella cuando fue Presidenta”, dijo Muñoz.
En la misma línea, el sociólogo Tomás Moulián, no consideraba coherente votar por Michelle Bachelet en primera vuelta. “El PC debe apoyar a Marcel Claude en primera vuelta”.

 

Para las comunidades y organizaciones del Valle del Huasco que llevamos años denunciando la irresponsabilidad con que Barrick Gold opera en la naciente de nuestras cuencas, la sentencia de la Superintendencia fue hecha a la medida de la transnacional minera, la que durante todo el proceso presionó para seguir trabajando. Esto no quita mérito a la rigurosidad y seriedad con que operó la autoridad en términos técnicos, sino que evidencia la voluntad  política del Estado de Chile de desoír las opciones de desarrollo local, de manipular la opinión pública a su antojo y de imponer un extractivismo salvaje que depreda las fuentes de agua y de vida de nuestros territorios.

 

Las tres Constituciones que nos han regido –1833, 1925 y 1980 – no corresponden a un justo equilibrio de poderes; la de 1833 fue desvirtuada por la elección, por parte del presidente de la República, de casi la totalidad del Parlamento, además del uso y abuso del Estado de sitio; la de 1925 es producto de la imposición militar, que nos llevó a un régimen presidencialista de doble minoría, sin contar el cesarismo y bonapartismo de Carlos Ibáñez del Campo; la de 1980, impuesta por una dictadura que declara despreciar la soberanía popular y que instala una monarquía presidencial, que desvirtúa el papel fiscalizador del Parlamento.

 

El Consejo Federal de Medicina (CFM) está indignado ante el anuncio de la presidenta Dilma de que el gobierno traerá seis mil médicos de Cuba y otros tantos de Portugal y de España, para trabajar en municipios carentes de profesionales de la salud. La opinión del CFM importa menos que la de los habitantes del interior y de las periferias de nuestro país, que tanto necesitan de atención médica. Según estudios del mismo CFM, en conjunto con el Consejo Regional de Medicina de São Paulo, sobre la “demografía médica en el Brasil”, demuestran que en 2011 el Brasil disponía de 1.8 médicos por cada mil habitantes. Mientras que en Cuba hay 6.4 médicos por mil habitantes. Y en Argentina, en 2005, contaban con más de 3/1000.  Brasil tendría que esperar hasta 2021 para que dicho índice llegue a 2.51/1000. Y según los cálculos sólo en el 2050 tendremos 4.3/1000.