Lunes, 20 de Mayo de 2013
Magnífica y sencilla exposición de esta mujer sabia y luchadora, reflexiones sobre todo el entramado detrás de las semillas transgénicas.
Comentar
Más artículos...
- España: La División Azul. Suma y sigue
- Armada de Chile: Entre la gloria y la infamia
- ¡Queremos ejercer nuestro derecho electoral!
- El pueblo haitiano entre la desesperación y una esperanza cada vez más remota
- Religiosidad popular: ¿de propuesta liberadora a refugio conservador?
- En defensa de Escalona
- 'Despedida y amanecer', poema de Ariel Dorfman contra los asesinatos de periodistas
- Las tres D: dedocracia, disciplina y dictadura
- Los discursos dirigidos al ‘pueblo’
- “A la Puta Calle”
El problema más grave de todo esto es que se quieren privatizar semillas populares como la del melón y el brócoli, en una repugnante jugada para dominar el mercado alimentario global y despojar a los pueblos de su soberanía alimentaria.
Viejas que se juntan una vez al año, en su trafkintu, en la zona de Tomé, de Quellón… venidas del valle y la cordillera, de Argentina, solo para sentarse a conversar mientras se intercambian las semillas que han obtenido de su saber como cultivadoras de la tierra: ésta es una de papa que aguanta bien la helada, se la cambio por la de tomate que trajo el año pasado… y hay una de choclo que trajo la señora Chihuailaf que es buena pa la sequía… señora Carmen, cómo le fue con el manzano?. Pero…. Desde el 11 de mayo del 2013 catorce senadores decidieron que Chile ya no tiene semillas. Que ahora Monsanto vende las que hay que plantar.