Ancho de Pantalla:
  • Pantalla Angosta
  • Pantalla Ancha
  • Autoajustar Ancho
Tamaño de Textos:
  • Aumentar Tamaño
  • Reducir Tamaño
  • Predeterminado
 

piensaChile.com

Sábado 05 de Julio de 2008
Portada arrow Secciones arrow Noticias arrow Periodista venezolano salva a indígena en medio de terribles escenas de racismo en Bolivia
Periodista venezolano salva a indígena en medio de terribles escenas de racismo en Bolivia
por Pablo Siris ABN
martes, 06 de mayo de 2008

El pasado domingo, escenas de racismo y odio inusitado ocurrieron entre miembros de la Juventud Cruceñista y simpatizantes de Evo Morales, quienes se enfrentaron en lugares como el sector Plan Tres Mil (zona populosa de la ciudad de Santa Cruz), unos luchando para realizar el referendo ilegal e inconstitucional, y otros luchando para evitarlo y mantener la unidad de Bolivia.

Pablo Siris, enviado especial por parte de ABN y el Minci, debió dejar por unos momentos su papel de periodista y observador para actuar en socorro de un ser humano cuya vida peligraba. "Cuarenta o cincuenta jóvenes armados con cadenas de motocicleta, palos con clavos y tubos se dirigieron a la cancha ubicada detrás de (un) colegio. Al ir detrás de ellos, encuentro un espectáculo que no se me borrará jamás de la memoria: todo ese grupo golpeaba al unísono a un joven indígena colla que estaba tendido en el piso con la cabeza destrozada, la cara desfigurada, y sangre en toda la ropa y cuerpo. Empiezo a gritar que ya lo dejen quieto, que lo van a matar, y se interponen varios gritando '¡Mueran, raza maldita!', '¡pa' que aprendan que nada tienen que hacer en Santa Cruz!' y otro que me interrogaba: '¿Pero no ves que son mierda?' Uno de ellos lo levantó y pretendía llevarlo a donde estaba el grueso de los cruceñistas para presentarlo como un trofeo."

A continuación, el relato de Siris:

Santa Cruz, Reynaldo y las encrucijadas de la vida
Hay momentos en la vida de todos en que decidimos -bien o mal- casi sin pensar. Momentos en que nos jugamos hasta los calcetines por lo que consideramos más vital o más sagrado. Ayer (domingo) me tocó a mí confrontar con un nivel de barbarie que me niego a considerar humana. Y decidí sin pensar, abandonando mi tarea como periodista enviado por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN). Y sin duda que no deseo volver a estar en esa situación, pero lo volvería a hacer.

Pasadas las 4:00 de la tarde de una jornada de batallas campales que se dieron en el Plan 3000 -con decenas de escaramuzas entre miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (ultra-derecha) y grupos de vecinos del Plan 3000 defensores de la unidad boliviana, y con varios enfrentamientos más entre ambos grupos y la policía- y cuando ya habían sido retiradas las “ánforas” (urnas electorales) del Colegio Paulina Trevent -epicentro de estos enfrentamientos- me encontraba haciendo tomas fotográficas de los militantes cruceñistas, eufóricos por haber logrado que al menos uno de los centros de votación hubiera permanecido abierto, aunque el número de votantes fuera escaso.

De repente corridas, y cuarenta o cincuenta jóvenes armados con cadenas de motocicleta, palos con clavos y tubos se dirigieron a la cancha ubicada detrás de ese colegio. Al ir detrás de ellos, encuentro un espectáculo que no se me borrará jamás de la memoria: todo ese grupo golpeaba al unísono con estos objetos a un joven indígena colla que estaba tendido en el piso con la cabeza destrozada, la cara desfigurada, y sangre en toda la ropa y cuerpo.

Empiezo a gritar que ya lo dejen quieto, que lo van a matar, y se interponen varios gritando “¡mueran, raza maldita!”, “¡pa' que aprendan que nada tienen que hacer en Santa Cruz!” y otro que me interrogaba “¿pero no ves que son mierda?”. Uno de ellos lo levantó y pretendía llevarlo a donde estaba el grueso de los cruceñistas para presentarlo como un trofeo.

Es ahí que me decidí a intervenir de manera más decidida, tomé al joven colla por debajo de los brazos y empecé a gritar que me lo llevaba, que no iba a permitir que lo mataran. Me exigieron que no tomara fotos y eso hice, pero tuvimos que atravesar a todo el resto de los cruceñistas que aún estaban apostados cerca del colegio que pretendían seguirlo golpeando.

Fui hacia donde estaba el resto de los periodistas gráficos y de medios audiovisuales seguro que las agresiones se detendrían, pero esto no fue así, las cámaras encendidas y los fotógrafos excitaron a los cruceñistas, que decían que queríamos hacer un show, mientras continuaban lanzando golpes.

Pedí a gritos al resto de los colegas que me apoyaran, que primero la vida de esta persona y luego las fotos, y algunos de ellos comprendieron la situación y nos rodearon para impedir que continuara la golpiza. Luego estos mismos colegas nos acompañaron caminando al Hospital Virgen Milagrosa, ubicado a unas cinco cuadras de distancia, donde Reynaldo -que así se llama el joven- perdió el conocimiento mientras era atendido.

Mientras hablaba con Juan José Espinoza, médico de este hospital dirigido por religiosas, sobre la barbarie de este ataque, él me refirió que en esa misma jornada a una persona le habían arrancado completamente el cuero cabelludo, y que Reynaldo era uno de los trece heridos graves que habían sido atendidos allí.

No pude, no puedo -y no quiero- entender lo vivido por Reynaldo. No acepto que se me diga que son cosas que suceden en el fragor de los enfrentamientos. No puedo aceptar el racismo y el fascismo como normales. No acepto que haya periodistas que prefieran una buena foto a salvar una vida humana. No puedo aceptar que los humanos seamos capaces de actos propios de las hienas.

Prefiero conservar la náusea que se me ha instalado desde ese momento, y simplemente no comprender lo vivido por Reynaldo.
05/05/08

* Fuente: Agencia Bolivariana de Noticias (ABN)




  Comentar el artículo

Escribir Comentario
  • Por favor, sé breve, el límite por comentario es de 1000 caracteres.
  • Los comentarios no relacionados con los temas de los artículos serán eliminados.
  • Los mensajes ofensivos serán borrados.
  • Te agradeceremos que, si deseas publicar o difundir artículos, nos contactes a través de nuestro formulario de contacto
  • Si has ingresado un código de seguridad erróneo, recarga la página y se te mostrará uno nuevo.
Nombre:
E-mail
Sitio Web
Comentario:

Código:* Code
Avisarme en caso de nuevos comentarios en este artículo

 
< Anterior   Siguiente >

Últimos Comentarios

La liberación de Ingrid: ¿una maniobra genial?
EN CUANTO A LA JUGADA ADSURDA DE ESO QUE MI GRAN PRESIDENTE ES PARA Y TODO ESO,, ( QUE TODO COLOMBIA REPUDIA OIR ESAS I...
05/07/08 02:27 Leer más...

La liberación de Ingrid: ¿una maniobra genial?
soy colombiana, lo pero del ser humano es decir caludnias y falasias a las demas personas y sobre todo AL HONRADO GOBIE...
05/07/08 02:10 Leer más...

La liberación de Ingrid: ¿una maniobra genial?
Además de todo que momento tan propicio. Justo cuando está más álgido el asunto de la Yidispolítica.....Inteligenci...
05/07/08 00:00 Leer más...

La liberación de Ingrid: ¿una maniobra genial?
Buenas noches, mi opinion es que pagaron muy bien pagado por esos rehenes...... por què lo digo???? por favor tenia...
04/07/08 23:18 Leer más...

La vía municipal a la corrupción
La corrupción corrompe todo... en un país como el nuestro, donde la ignorancia política es supina, obviamente todo se...
04/07/08 20:31 Leer más...

Sindicación


Portada | Secciones: Opinión - Análisis - Cultura - Declaraciones - Iniciativas - Noticias - Denuncia - Humor
Especiales: Centenario Escuela Santa María de Iquique | Contacto