| 30 años después... para Paula Pardo del Real |
| por Andrés Boiero (Latinoamérica) | ||||||||
| miércoles, 17 de enero de 2007 | ||||||||
|
Cuando alguien llega lo demás retrocede. Cuando la palabra nombra el instante existe. Llegar es ausentarse de otro lugar. Es ahuecarse en el no-lugar. La poesía es el lenguaje de un suceso antes de suceder. Es un llegar “siendo”. Es un signo que se nombra a si mismo y se desprende de si mismo. Es la palabra convexa, el giro, el hueco, lo arrancado. La poesía nos desnuda, nos hace llorar, nos retuerce. Francisco Urondo es un poeta que vivió entre el instante y la eternidad. Fue víctima de la última dictadura militar, fue víctima de la incomprensión, del salvajismo disfrazado con uniformes y fusiles, fue víctima de la cobardía de coroneles y generales estériles escudados tras la bandera de una nación ensangrentada. Urondo escribía. Anudaba los renglones con el puño. A pesar de las persecuciones, de las sirenas, de las bombas, de esos callejones iluminados por las balas; Paco nunca se dejó vencer. Escribía. Transformaba los cadáveres en escalofriantes poemas. Fue un 17 de junio de 1976 cuando la “patria” amordazó sus labios. “¿qué podrá decir hoy de la rosa? ¿de la consunción del aire y del color? ¿del manto de sueño sin identidad ni memoria que cae con el baile del último pétalo? qué podrá decir si no alcanza a ver la luz que le pasa de largo si no se ha animando al silencio más fácil” Palpamos la grieta. Ese devenir hacia lo Uno. Sus palabras abren el camino y lo cierran. Sus silencios gritan e interrogan. ¿Hacia a dónde ir? ¿Ir? ¿Permanecer? ¿Huir?. Urondo se levanta de una tumba envenenada. Está agusanado por la intemperie. Camina. Transita cada palabra, cada lectura. Nos recorre. Nos sonríe. Su cuerpo es un cadáver. Sus manos no tienen piel. Sus ojos son oscuros. Está parado junto a mi escritorio. Me pregunta por qué lo invoco. Me pregunta por qué pocos entendieron lo que significa ser un poeta. Tiembla. Sus huesos huelen a no sé qué. Me cuenta que amó desesperadamente a una mujer. Me dice que el amor es lo único que puede salvarse del mundo. Urondo está aquí junto a mis hojas, junto a mi vaso repleto de preguntas. Está aquí como cadáver vuelto hombre, está aquí como poema hecho carne. Cuando alguien llega lo demás retrocede... “sepúltame con el viento con el aire humedecido por una mano” Lo vi alejarse. Lo escuché toser. Te vi con él jugando a los dados.
|
||||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Suscríbete y recibe las actualizaciones de piensaChile en tu mail.
| 12 reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Medio Oriente en medios de comunicación |
| Los artículos anónimos le quitan seriedad a la página y empobrecen el debate de las ideas.Lamentable |
| 07/01/09 13:00 Leer más... |
| 12 reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Medio Oriente en medios de comunicación |
| Ya al nacer recibimos con el lenguaje no solamente los nombres que tiene todo aquello que conocemos. Con el lenguaje rec... |
| 07/01/09 12:39 Leer más... |
| 12 reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Medio Oriente en medios de comunicación |
| Si el artículo es anónimo, siento curiosidad: ¿Por qué le dan tanta difusión? ¿Ustedes son racistas? En reali... |
| 07/01/09 12:34 Leer más... |
| Dónde estabas tú (A propósito del film “Tony Manero”) |
| Me sorprende el comentario de Alfredo, que parece que fue agarrando vuelo y se quedó sin espacio. Sorprende porque Leme... |
| 07/01/09 09:44 Leer más... |
| Dónde estabas tú (A propósito del film “Tony Manero”) |
| que lastima que un escritor de la talla de don Pedro solo tenga palabras amargas y destructivas para un tipo que solo hi... |
| 06/01/09 12:18 Leer más... |