Dim lights

 

Entre el gobierno actual y los que lo precedieron no se descubren diferencias sustantivas, pese a la crítica acerba y cruzada entre aquellos que completaron  cuatro períodos presidenciales y los que ahora enteran dos años en La Moneda. Tanto en Chile como en el mundo, lo cierto es que sólo existen persisten diferencias sutiles entre las posiciones socialdemócratas  o centro derecha.  Incluso, es  posible comprobar en regímenes conservadores realizaciones con más sentido social que las logradas por quienes en una época fueron hasta vociferantes vanguardistas.

 

A propósito del advenimiento de la televisión digital, se encuentran en el Congreso Nacional dos proyectos de ley que cambiarán el futuro de nuestra Televisión. Dichos proyectos modificarán las actuales leyes de “Televisión Nacional de Chile” que regula el canal público y el “Consejo Nacional de Televisión”, que es la entidad a cargo y de velar por el buen funcionamiento de los canales de televisión.
La mayoría de las propuestas planteadas por la ciudadanía respecto de estos proyectos de ley no han sido consideradas ni por el Gobierno ni por la Cámara de Diputados, por lo cual esperamos que el Senado tome conciencia de la importancia de este proceso, y proponga al país, un nuevo modelo de Televisión más justo, democrático, culto y diverso, que incluya lo que la ciudadanía necesita.

 

La gratuidad de las universidades chilenas desapareció en los años 80 durante el gobierno militar de Augusto Pinochet.
Desde entonces la cantidad de estudiantes en educación superior se quintuplicó.
Este aumento estuvo acompañado de un crecimiento económico (aunque con elevados índices de desigualdad), pero en la actualidad, la demanda de jóvenes que quieren ingresar a las universidades no tiene precedentes.
Pero los costos son enormes. ¿Por qué?
"En las últimas décadas aumentaron mucho los costos de la educación superior porque la disposición a pagar es muy alta. Las universidades captaron eso y por ello fijan los precios a su criterio", señaló a BBC Mundo Claudia Sanhueza, profesora del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Diego Portales.

 

11 de Mayo, en homenaje a Andrés Pérez
¡Viva el día del Teatro chileno, el de todos; el mío, el tuyo y el nuestro, viva el Teatro Obrero, el de Luis Emilio Recabarren, de Elías Lafferte, el teatro campesino de Antonio Acevedo Hernández, el de los trabajadores de la pampa, el de la “Desdicha obrera”, el de las huelgas por justicia social, el de las ollas comunes!

 

El Nobel de Economía Paul Krugman, convertido en azote de quienes pretenden salir de la crisis a base únicamente de austeridad y recortes, advierte en un post publicado este pasado fin de semana que “es muy posible” que Grecia abandone el euro el próximo mes. En caso de que se cumpla esta posibilidad, que en su opinión y la de otros como el Der Spiegel o incluso el Financial Times (enlace con suscripción), medio de referencia del liberalismo económico que está en las antípodas de Krugman, ya no es tan extrema, cundiría el pánico entre el resto de la periferia.

 

DE LA GEOPOLÍTICA DEL PETRÓLEO A LA DEL GAS
La agresión mediática y militar contra Siria está directamente relacionada con la competencia mundial por los recursos energéticos, explica el profesor Imad Shuebi en el magistral artículo que hoy les proponemos. En momentos en que asistimos al derrumbe de la eurozona, en que una grave crisis económica ha llevado a Estados Unidos a acumular una deuda que sobrepasa los 14,940 billones de dólares, en momentos en que la influencia estadounidense declina ante las potencias emergentes que conforman el BRICS, se hace evidente que la clave del éxito económico y del predominio político reside principalmente en el control de la energía del siglo XXI: el gas. Y Siria se ha convertido en blanco precisamente porque de halla en medio de la más importante reserva de gas del planeta. El petróleo fue la causa de las guerras del siglo XX. Hoy estamos viendo el surgimiento de una nueva era: la de las guerras del gas.

 

Un documento de la Policía Federal da cuenta del trabajo conjunto con fuerzas represivas de Chile y Uruguay
Los papeles firmados por el jefe del Departamento de Asuntos Extranjeros dan cuenta con nombre y apellido de secuestros y de la coordinación entre los tres países. El comisario pedía una recompensa para 44 hombres de su tropa por el trabajo realizado.

 

El Chile de hoy, después de varias décadas, está evidenciando mutaciones antropológica que confronta la tradición, y especialmente la “tradición política” (republicana, presidencialista, partitocrática y, digámoslo, autoritaria y excluyente) con el reclamo ciudadano por “cambiar la vida”. Esto explica, en parte, la radicalidad expresada en las calles. Una lección para la actual administración de derechas, pero también para una oposición que no encuentra su norte en un país que expresa un “malestar” profundo ante una clase política que no quiere, no sabe o no puede abrir las puertas del mañana.